Mi lista de blogs

jueves, 11 de febrero de 2016

La vida del Enfermero ResisTente

Buenas noches amores!

En primer lugar quiero decir a todos los que se han presentado este año al EIR que, efectivamente, una vez más, el dichosito examen nos ha sorprendido. Entiendo perfectamente vuestro descontento, yo también pasé por lo mismo, cualquiera que se haya presentado a ese examen se ha sentido así de frustrado. Es una prueba injusta. Sin embargo me gustaría deciros que a veces también lo vemos todo más negro de lo que en realidad es... Uno cuando sale del examen sólo recuerda todas aquellas preguntas que han sido escritas con mala leche y que no ha sabido contestar o no ha contestado seguro, y se olvida de todas aquellas que ha sido capaz de contestar bien.
Ánimo, se avecina un tiempo difícil: impugnaciones, subidas y bajadas de posición, incluso de plantillas de respuestas mal corregidas (como pasó el año pasado). Hay que tomárselo con calma, aunque ya sé que es fácil decirlo. Lo hecho, hecho está. Como diría Mss Sunshine (mi hermana mayor): tranquilidad y buenos alimentos.

Hoy, después de una guardia de 14 horas, no se me ha ocurrido nada mejor que venir a casa y actualizar el blog. Lo tengo muy abandonado y bueno, últimamente, con eso de ver a mis compis estudiando el EIR me ha entrado la nostalgia (... hace ya un año que yo estuve ahí. Parece mentira).

Esta noche he venido a hablaros de la maravillosa vida del Enfermero Residente.

En primer lugar; somos seres desconocidos. No han sido pocas las ocasiones en las que he llegado a una nueva rotación y me han preguntado : ¿Y tú quién eres? ¿Pero enfermera? ¿Residente de enfermera dices? ¿Eso existe?. Imaginad mi cara, claro: Fumando en pipa desde el minuto uno. En esas ocasiones una tiene que respirar profundo y decir: Tranquila. No pasa nada, seguro que no es con mala intención.

La segunda preguntita viene cuando después de unos días, alguien llega y se le ocurre decirte: ¿Pero a tí te gustan los niños?....
....Pues mire señora. Sí. Me gustan los niños. De hecho me he matado a estudiar para poder trabajar con niños. No estoy aquí porque era lo que sobraba, no he llegado a este hospital de rebote. Y sí. Tenía trabajo antes de venir aquí, esta no era mi última opción.  No obstante, nosotros, los enfermeros residentes que somos seres diplomáticos -continuamente sometidos a evaluación-nos limitamos a decir: Sí, me gustan los niños. Después soportamos el chaparrón de "Pues no te creas que esto es tan bonito ¿Eh? Que aquí vienen muchas pensando que les gusta y luego...."

No podemos olvidar que:

- El Enfermero Residente duerme, pero duerme poco. Quiero decir, algunos de nosotros (otros sí) no hacemos guardias de 24 horas. Pero si podemos empalmar dos turnos seguidos o salteados, y al dia siguiente venir a trabajar a la misma hora de siempre. Total. Dormir está sobrevalorado. El resisTente puede con todo. La cara de zombie no cuenta.

- El Enfermero Residente llora cada final de mes al ver la nómina. Si si. Porque debemos ser los únicos seres en este planeta que empezamos cobrando una cantidad en Junio y en Enero pasamos a cobrar como un 20 % menos. Así, by the face. Hacienda somos todos. Y los ResisTentes somos hacienda por dos. Eso sí, para que no te quejes mucho cuando llegas a R2 te ponen un plus. El plus de R2. Ese que según cuentan las leyendas nunca se llega a cobrar, porque en cuanto te sube la nómina, sube el IRPF. Lo siento chicos.  No vais a haceros ricos. Yo aún no puedo confirmarlo porque sigo siendo R pequeña. Ja. Me gusta como suena.

- Somos seres incomprendidos. Nadie puede entender cómo nos sentimos cuando nos ignoran, cuando hacemos preguntas que nadie es capaz de respondernos, cuando se nos utiliza para todo tipo de labores extraordinarias como por ejemplo: cubrir turnos (esto significa trabajar ese día como uno más en la planilla, sin estar trabajando junto con otro enfermero que pueda enseñarte, con toda la responsabilidad que ello conlleva), tapar "agujeros" ("Hoy me tengo que ir pronto, pero se queda el residente") e incluso redactar protocolos y actualizaciones para otros (por supuesto, nunca aparecerás como autor de la revisión)....

Pero no os voy a dejar con este mal sabor de boca. También debéis recordar que:

- Tener un co- R es una de las mejores cosas que tiene la residencia. No hay nada como que en un día malo te pegue una charla el enfermero resisTente amigo. La psicoterapia empieza en el hospital y termina en una ronda de cañas, una cena en el piso de alguien o una noche de fiesta en algún lugar perdido de Madrid. Ellos sí son los mejores.

- Aprendemos a que lo que nos entra por un oído, nos sale por el otro. Y ¡No veáis lo útil que es eso en la vida!  Yo te pongo la sonrisa y luego hago lo que me da la gana. ¡Todos contentos!

- Sabes que estás haciendo aquello que querías hacer, y que te has ganado con tu esfuerzo. Esta vez sabes que estar en ese puesto no ha sido cosa de un Curriculum mejor colocado que otro, ni de un supervisor al que un día le caíste mejor o peor. Trabajar sabiendo eso es una satisfacción personal grande.

- Hay mucha gente desagradable. Pero eso ocurre en todas partes. Sin embargo también hay gente encantadora, dispuesta a enseñarte todo aquello que sabe, ya sean las 10 de la mañana o las 3 de la madrugada. Es verdad que no es la más abundante, pero existe. Y cuando topas con una de esas personas, sabes que ha merecido la pena. Te das cuenta de que eres y en qué quieres convertirte, pero también de en qué no.

- Vas a trabajar dos años haciendo lo que te gusta. Rotando por sitios que te parecen interesantes (unos más que otros, vale.), rodeado de gente que comparte  en muchas ocasiones tus mismas inquietudes. Y al fin y al cabo, mejor o peor (más bien peor), cobrando por ello. Eso en mi opinión es mejor que cualquier Máster  curso o experto.

A veces hay muchas cosas que poner en la balanza. Elegir este camino no es una opción fácil... Pero a veces las cosas más difíciles son las que realmente merecen la pena.

Bonitas noches!









Datos personales