Mi lista de blogs

lunes, 18 de marzo de 2019

Nota mental: Una vez supe que se "podía".

Qué bonito es mirar atrás y pode re-leerte a tí misma en un momento similar al que estás pasando ahora.

Me siento tan cambiada leyendo este blog que no sé si reir o llorar.

Han pasado ya casi dos años desde que acabé la residencia. Virgencita, qué rapido han pasado. Cuando acabas todo gira alrededor de "La Llamada". Leiva no tiene ni p... idea de lo que habla en esa canción, en serio. Habría que verle a él esperando de los nervios mirando el telefonito y rezando para no equivocarse al cogerlo cuando suene (Cuidado, la Llamada podría no ser de pediatría y si coges el teléfono a quien no debes puedes acabar trabajando en Infecciosos del Carlos III. Con tu especialidad en pediatría recién acabada, claro. Todo maravilloso. Hemos venido a jugar :) )
En fín, que me lío. Una vez superado el trámite de la llamada empieza la segunda residencia. Si si. La segunda. Patéate otra vez los 27 servicios de pediatría del hospital (y dando gracias por estar trabajando en pediatría) para que después de 200 sustituciones, el 1 de Enero nadie se acuerde de tí.
O eso creías (Menos mal!)
Todo eso pasa y llega una nueva llamada.
Una llamada que te abre la puerta a un mundo de constelaciones; "Cannis Minor", los profes en tu planta, las visitas a la torre, los dibujos en las bolsas de nutrición parenteral. Por fín estas donde quieres.
Como estás tan feliz, de repente un día convocan una Mega OPE con 5000 plazas en tu comunidad.
Te cae como un jarro de agua fría encima: Piensas que qué poco te ha durado el éxito, que necesitabas aprender un poco más, que no estás preparada para otra oposición, que ahora no-por Dios- ahora NO.
Pero sí.
Te ha tocado, amiga.
Premio.
Vuelves a empezar de 0.
Vuelves a buscar consuelo en un blog a dos meses del examen.
Vuelves a llenar la habitación de post-its inmemorizables, de reglas nemotécnicas, quitas el polvo a los apuntes, haces dos mudanzas entre medias y esta vez, estudias con un perrito tumbado en tus piernas.
Todo tan cambiado y tan parecido a la vez.
Mismas inseguridades.
Mismos miedos.
Pero ahora hay una fase de concurso que abre un abismo brutal entre tus apuntes y tu objetivo.
Y entonces piensas que lo del EIR no fue para tanto
¿O sí, y se te ha olvidado?
"Al menos antes dependía solo de mí"
Y al menos ahora me recuerdo a mí misma diciéndome "Se puede"

Ojalá pase pronto todo esto!

Estamos en la recta final.  Sigue nadando






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales